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    July 23

    Poetas vascos de los años 90

     

    Desde Montañas de niebla. Poesía vasca de los años 90. Edición de Jon Kortazar. DVD poesía 2.006

     

    Poetas y poemas en Desde Babia:

    Rikardo Arregui Diaz de Heredia: La luna en cualquier parte – fragmentos finales- http://desdebabia.spaces.live.com/blog/cns!84C6F33AC3CBDB38!2752.entry

    Karlos Linazasoro: Poética http://desdebabia.spaces.live.com/blog/cns!84C6F33AC3CBDB38!2753.entry

     Juanjo Olasagarre: Joxerra Aguirre  se prepara para la muerte,  Albada  http://desdebabia.spaces.live.com/blog/cns!84C6F33AC3CBDB38!2754.entry

     Miren Agur Meabe: Interrogatorio y El código  http://desdebabia.spaces.live.com/blog/cns!84C6F33AC3CBDB38!2755.entry

     Harkaitz Cano: 12 sardinas viejas para consumo inmediato y Escrito en la nieve –fragmento final- 

    http://desdebabia.spaces.live.com/blog/cns!84C6F33AC3CBDB38!2756.entry

     y  Kirmen Uribe: No puedo elegir  http://desdebabia.spaces.live.com/blog/cns!84C6F33AC3CBDB38!2757.entry

    La luna en cualquier parte – fragmentos finales-, de Rikardo Arregui Diaz de Heredia

     

     

    Qué hermosos el reflejo de esta luna

    sobre los tejados en silencio. Dolor escondido.

    Aquí,  igual que en cualquier lado.

    Nada es nuevo. Nada es viejo.

     

    Una muerte olvidada

    entre otras mil muertes.

    Una sola luna

    rota en mil horas,

    en mil fotos, en mil miradas.

    Piedras vivas de mil colores

    nos han agriado el aliento,

    igual que en cualquier lado, aquí,

    donde el cielo y la tierra han tomado

    el – en estas latitudes ciertamente extraño- nombre

    de Arrieta.

     

    Rikardo Arregui Diaz de Heredia (Vitoria, 1.958)

    Poética, de Karlos Linazasoro

     

    Yo sé que la poesía

    no cambiará el mundo;

    que no ofrecerá fácilmente

    un amor de segunda mano;

    que apenas si creará en nuestros corazones

    el signo más antiguo.

    Yo sé que la poesía sólo

    Llenará nuestras manos de hojas otoñales.

    Pero, ¿cómo podríamos no morir

    sin la presencia de sus pupilas en el insomnio

    de la negra noche? ¿cómo vivir tantos años,

    tantas nevadas granates?

     

    Karlos Linazasoro (Tolosa, 1.962)

    Joxerra Aguirre se prepara para la muerte, Albada, de Juanjo Olasagarre

    Llegará con el alba,

    la habitación dejará las distancias de la luz

    y se adentrará en las tinieblas minerales;

    me iré como en un viaje a destiempo,

    el cuerpo encogido por los temblores,

    en esa hora en que los objetos no son más que voces…

    Y  la vida seguirá adelante

    como si nadie nunca hubiera muerto./

     Tengo el sida. Da espanto

    no poder pensar, no ver, no oír.

    No ser, y regresar a alguna forma de olvido

    como una idea equivocada que no nace.

    El armario, la cama, los libros

    seguirán aquí para algún

    otro. Puede usarlos -le dirán-,

    pero los llevará a los traperos de Emaús,

    por si acaso, para que pierdan

    lo que fue la mugre de una vida,

    convencido de que así  conjura la repentina

    llegada de la sombra cierta. Almoneda de la nada./

    Llega el alba. Aquel yo que solo era

    Una asamblea de voces se va apagando

    al tiempo que palidece la aurora muerta.

    No oír, no pensar, no ser

    y ser sin remedio alguna forma de olvido.

    El estrépito de la lluvia, la nieve,

    el  espanto,  a cántaros, derritiendo todo lo vivido.

    Una paz helada, a modo de un frío vacío.

    Ya está aquí, ya está aquí. Y como polen

    Se posará sobre los muebles el silencio.

    Juanjo Olasagarre (Arbizu, 1.963)

    Interrogatorio y El código, de Miren Agur Meabe

    Interrogatorio

    Dónde están los latidos ebrios

    que íbamos a cosechar de toda nuestra euforia.

    Dónde el hogar ambulante

    que íbamos a construir con madera de naves.

    Dónde está la patria nueva

    que pensamos decorar con rayas de tigre.

    Dónde los paisajes soñados

    que conquistaríamos pellizcando al pasado.

    Dónde quedó el reloj de nuestro primer lecho.

    Dónde perdimos el agua del misterio,

    Aquella que servía para bendecir las utopías.

    Dónde guardaste la maleta de la imaginación.

    Qué hay ahora dentro.

     

    El código

    Reivindico otro código:

    un código distinto al de la palabra

    un idioma no verbal,

    un lenguaje imposible de condensar en la memoria,

    un decir que desmienta juramentos,

    un hablar mudo

    sin libro de reclamaciones ni listado de tarifas,

    un fluir permanente de mensajes ambiguos,

    la expresión de aquello que no se puede expresar.

     

    Miren Agur Meabe (Lekeitio, Bizkaia, 1.962)

    12 sardinas viejas para consumo inmediato y Escrito en la nieve-final-, de Harkaitz Cano

    12 sardinas viejas para consumo inmediato

    Un buen libro de poemas ha de ser

    como una caja de pescado./

    Nutritiva y fresca, fuente de fósforo y calcio./

    O descarga hedionda

    que nos impulse a salir huyendo

    de ella, presos de pánico,/

    una caja de pescado podrido y cabezas calcinadas

    de dientes y ojos afilados./

    Una de dos./

    Y así habría de ser,

    Como un buen libro de poemas,/

    nuestra vida.

     

    Escrito en la nieve – fragmento final-

    He escrito ese poema en la nieve

    para que cada uno encuentre su camino,

    para que alguien tropiece con él y lo borre,

    un poema en la nieve, humilde como éste

    que por otra parte nada nuevo dice,

    más allá de la quejumbrosa falta de correspondencia,

    de la soledad de siempre y de la imposibilidad

    de que frío y dolor coincidan en los huecos de las muelas

    cuando uno cierra la boca y aprieta

    su dentadura imprefecta.

     

    Harkaitz Cano (Lasarte, Guipuzkoa, 1.975)

    No puedo elegir, de Kirmen Uribe

    No puedo elegir

    entre el Mar y la Tierra.

    Vivo feliz en la línea que las une.

    En esta cinta negra que mueve el viento.

    En este largo cabello de un gigante desorientado./

    Del Mar me gusta sobre todo su corazón de niño grande.

    A veces rabioso, a veces capaz de dibujar

    paisajes imposibles.

    De la Tierra, sus manos./

    No puedo elegir

    entre el Mar y la Tierra.

    Sé que mi lugar es un hilo fino,

    pero en el mar me perdería

    y en la Tierra me ahogo./

    No puedo elegir, me quedo aquí.

    Entre olas verdes y montañas azules.

     

     Kirmen Uribe (Ondarroa, Bizkaia, 1.970)

    July 07

    Poemas de Hilo de agua, de Nuria Barrios

    Nuria Barrios (Madrid, 1962)

    Poemas de Hilo de agua -“La nostalgia del paraíso”-

     

     

     Hilo de agua, II Premio Ateneo de Sevilla de Poesía (2.004)

     

    El agua para olvidar

    El agua para olvidar,
    para recordar de dónde venimos, para morir
    y nacer de nuevo, par vaciarnos de escoria,
    para burlar la gravedad, para perder la verti-
    cal, para ser leves, para respirar, para diluir
    el veneno, para abrevar de agua los besos,
    para no llorar, para escuchar el silencio, para
    enfrentarnos a nuestra sombra, para prote-
    gernos del aire que no seca reseca diseca,
    para que el cielo nos clave su estandarte en
    la postura del misionero.
    El agua para levantar los pies del suelo, y marchar al
    desierto

     

    DetrasDeLaValla eligió:

    Injertos, El ombligo,  El agua para olvidar, Manzana I, Manzana II y Manzana III en

     

    http://desdebabia.cuadernillos.googlepages.com/NuriaBarrios.PoemasdeHilodeagua.doc